martes, 13 de septiembre de 2011

¿Pasó de moda Evo?

Pregunta: ¿pasó de moda Evo Morales como referente y esperanza de una nueva izquierda latinoamericana, como “mimado” de intelectuales y políticos progresistas en todo el mundo occidental? 

No hay una respuesta contundente, pero es evidente que hay varios aspectos que pasan factura: más de 68 meses como Presidente; medidas polémicas como el gasolinazo; su distanciamiento con algunos movimientos sociales, pueblos indígenas y referentes del proceso de cambio; el extractivismo al que apunta su Gobierno y su obstinación por una carretera que atravesará un territorio originario y reserva forestal.

Evo Morales ya no es el invitado seguro a foros internacionales, ni el consentido por la intelectualidad progresista del mundo. Al igual que sucede dentro del país, los detractores y críticos del evismo aumentan tras las fronteras; aunque el MAS y el Ejecutivo lo nieguen. 

Las voces van sumando. En las últimas semanas, dos pensadores harto conocidos por la izquierda mundial hicieron conocer sus observaciones al proyecto del Jefe de Estado: el economista y ex presidente de la Asamblea Constituyente de Ecuador, Alberto Acosta, y el prestigioso sociólogo portugués Boaventura De Sousa Santos.

Sin embargo, no todo va en contra. Además de la defensa de sus copartidarios, la nueva figura de las luchas sociales en la región, la estudiante chilena Camila Vallejo dijo que Evo es su preferido, por encima de Hugo Chávez y los demás.

Las voces críticas
Le recomiendo y alerto, para que no sacrifiquen lo andado, que busque otros caminos, escribió Alberto Acosta en una carta abierta al presidente Morales hecha pública la anterior semana. 

La misiva del aspirante a la presidencia de Ecuador observa fundamentalmente las actividades de exploración petrolera en la Amazonia y la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos. 

El ecuatoriano le recordó a Morales sus intervenciones en defensa de la Madre Tierra y el papel de relevancia internacional que jugó en las cumbres sobre cambio climático.

Es indispensable, señor Presidente, que abramos las puertas a diálogos amplios y respetuosos que nos permitan la transición plural y democrática hacia un modelo postextractivista, centrado en la vida y no en las demandas del capital, dice parte de la misiva.

Además del rechazo a la carretera que pasará por el TIPNIS, los indígenas de tierras bajas cuestionan las actividades hidrocarburíferas en sus territorios, como en Aguaragüe. Ambas causas han ganado mucho espacio en foros internacionales sobre medio ambiente o derechos humanos.

La problemática en torno a los derechos colectivos de los pueblos originarios también llamó la atención de Boaventura de Sousa. En un diálogo con Página Siete, el sociólogo, que realiza un seguimiento sistemático del proceso de transformaciones en Bolivia, también advirtió de un desvío peligroso en el rumbo de la administración Morales.

Es muy importante que la marcha por el TIPNIS siga su camino hasta que haya una negociación porque Evo tiene que saber que si va a vencer a los indígenas, es su derrota, y el movimiento también sabe que finalmente no puede vencer todo, dijo.

En un análisis sobre el supuesto “cambio de orientación” del Gobierno, De Sousa habló de un “campo de lucha entre quienes todavía quieren seguir reproduciendo el tipo de Estado anterior y los que avalan el Estado plurinacional”.

Se puede decir que el Gobierno ya no es de izquierda, es un campo que lucha, Evo mismo es un campo de lucha, es una contradicción viva de este proceso en curso, agregó.

En la misma línea, el argentino Pablo Cingolani, ex asesor de Morales, señaló que lo que pueda suceder con la vía que cruzará el Isiboro Sécure marcará un antes y un después en el Ejecutivo. 

Está más claro que el agua que la carretera que arrasará con el TIPNIS se constituye en el punto de inflexión para un Gobierno que ya no tendría que tener más aire para seguir proclamando que defiende los derechos indígenas y de la naturaleza, cuando los viola a cada momento.

La mexicana Raquel Gutiérrez, ex pareja de Álvaro García Linera, o el sociólogo francés Hervé Do Alto son otros dos impulsores del proceso de cambio que ahora se anotan en la línea crítica. Ambos firmaron el manifiesto “Por la reconducción del proceso de cambio”, que fue ideado y rubricado por ex ideólogos y autoridades del MAS.

Algunos ejemplos...


Los foros
La preocupación por el TIPNIS y la relación del Ejecutivo con los originarios se manifiesta también en diversas cumbres internacionales. 

Evo Morales no ha cesado de recibir distinciones, como el Honoris Causa de una universidad argentina en reconocimiento a su lucha por los pueblos indígenas; sin embargo, ya no es intocable en los encuentros de la izquierda mundial.

De hecho, en las últimas citas, fueron los indígenas del Isiboro Sécure los mayores protagonistas. 

En la cumbre climática de Tiquipaya, en 2010, Evo tuvo que aguantar un gol en su contra jugando de local; la problemática del TIPNIS acaparó buena parte de la atención de los asistentes. 

Adolfo Moye, ex presidente de la Subcentral de Pueblos de esa región, fue protagonista en otros tantos encuentros internacionales como en el Foro Social de Asunción, a finales del año pasado, cuando fue entrevistado por varios medios y especialistas extranjeros.

Los defensores
Más allá de este panorama, para los copartidarios del Presidente, su liderazgo como defensor de la Madre Tierra y del cambio social no está en duda, sino todo lo contrario.

Así lo manifestó la diputada Betty Tejada, una de las principales operadoras del oficialismo en el Legislativo. “El tema del TIPNIS no puede tener la perversidad de provocar que Evo pierda las banderas que ha levantado. Es una perversidad decir que los del MAS no queramos parques. Nosotros reivindicamos los derechos de la Madre Tierra y el Presidente ha llevado esa bandera a nivel mundial”.

Otro asambleísta del MAS, Eugenio Rojas, ha repetido insistentemente que el Jefe de Estado es el líder de los pueblos del mundo en la defensa de la naturaleza. Dos parlamentarios oficialistas, sin embargo, se excusaron de opinar sobre los cuestionamientos de intelectuales y de la imagen internacional de Evo.

Abecor
Síntesis
“Es obvio que hay una contradicción entre un discurso de defensa de la Madre Tierra y las practicas desarrollistas cruzadas por lógicas capitalistas. Como se resuelva el conflicto del TIPNIS, marcará en cierta manera la percepción del Gobierno”, manifestó el analista Katu Arkonada.

Para el experto en derechos sociales y culturales, la merma en la popularidad de Evo Morales podría reflejarse entre ambientalistas e indígenas y no tanto en su imagen en el exterior. 

Sin embargo, el presidente del colegio de politólogos, Marcelo Varnoux, señala que el episodio del TIPNIS va a dejar en entredicho la legitimidad del papel del Presidente como líder ambiental.


Puntos de vista

KATU ARKONADA - Analista político
Evo es un aliado fundamental
Creo que hay varios factores que se entremezclan. Primero, el hecho de que Evo surgió de los movimientos sociales, de las luchas contra el neoliberalismo, de que es indígena de nacimiento y sindicalista de formación; una combinación de etnia y clase que representa a los sectores subalternos y la resistencia al colonialismo.
Por otro lado está el hecho de haber liderado la convocatoria a la Asamblea Constituyente que dio una Constitución tan rupturista (social, política y epistemológicamente). Además, está el hecho de que Evo se convirtió en vocero de las demandas de los movimientos sociales  y los pueblos indígenas en foros internacionales y las Naciones Unidas.
 Probablemente entre los pueblos indígenas amazónicos y organizaciones ambientalistas, el Presidente  vea mermada su influencia y popularidad. Pero no olvidemos que hay muchos movimientos sociales a nivel internacional que apoyan las políticas de Evo.
 Los propios pueblos  indígenas en la región andina saben que el Presidente es un aliado fundamental para lograr posicionar debates favorables a sus intereses.


MARCELO VARNOUX- Politólogo
Evo queda en entredicho
 

La imagen del Presidente ha quedado desgastada por la información del conflicto del TIPNIS que ya ha llegado a Estados Unidos y Europa. Esto tiene que ver fundamentalmente con el doble discurso entre la defensa de la Madre Tierra y el capricho de hacer una carretera por un parque nacional.
Yo creo que la imagen internacional se viene desgastando por el cuestionamiento de estos puntos. Las situaciones que estamos viviendo ahora están minando la imagen que el Presidente se supo ganar en el pasado, y ya se habla de una impostura en el discurso de Evo Morales.
 Va a ser difícil que el Presidente recupere la legitimidad en sus discursos y en foros internacionales en los que, con seguridad, le van a observar sus antecedentes.
En un futuro, si vuelve a promover referendos mundiales u otras medidas, los países le van a reclamar por lo que hizo en el TIPNIS. Imagino que se le va a observar por qué no cumple en su país con lo que predica en el exterior.  En ese sentido, el Presidente ha reducido su margen de movilidad en diferentes escenarios internacionales.



Publicado en el suplemento IDEAS de Página Siete el 11 de septiembre de 2011.

1 comentario :

  1. lo claro que yo veo es una parte de los valores que el gobierno maneja. Qué valora? el poder, el poder, el poder. Sólo alguien que se siente poderoso puede defender un capricho con tanta seguridad. MAl dato para quienes vivimos bajo ese poder, porque ya no somos importantes aunque seamos los giles que se lo dimos.

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