lunes, 22 de agosto de 2011

La coca abunda en el TIPNIS

Primer reportaje de la incursión periodistica en la parte sur del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), publicado en Página Siete el 14 de agosto de 2011.

En el sur del parque Isiboro Sécure, la mayoría son casas improvisadas de madera y casi todos los que allá habitan son inmigrantes que llegaron desde el occidente del país. Los pobladores se ganan la vida con la agricultura, aunque ya existen tiendas, talleres mecánicos, servicio de transportes e incluso un salón de fiestas. 

Hay algo más. En el TIPNIS todos lo saben, pero casi nadie lo dice. Es un secreto a voces, que algunas autoridades nacionales reconocieron pero siempre minimizaron. Las plantaciones de la hoja de coca abundan en la zona cochabambina de la reserva forestal y no sólo en la zona de colonias delimitada por la "línea roja" del polígono 7. 

Hojas secando en la comunidad Icoya

Agosto no es tiempo de lluvias y el río Isiboro alcanza apenas medio metro de altura. Una camioneta Mercedes Benz modelo 1963 cruza el caudal y conecta con una senda de tierra que se abre paso entre árboles y troncos. Desde Villa Tunari, Cochabamba, ese es el ingreso principal al Territorio Indígena y Parque Nacional.

Para ingresar a la reserva hay que subirse en movilidades cincuentenarias que parten desde la población de Isinuta; el punto de partida del tramo II de la futura carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos. Página Siete llegó hasta las orillas del río Ichoa (zona central del TIPNIS, a 110 kilómetros de Isinuta), donde se acaba el camino de tierra y sólo se puede continuar a través de canoas para llegar a territorio yuracaré.

La comunidad Isiboro es una de las primeras que cruza la camioneta. Una posta de salud y una tienda de refrescos se divisan junto a otras construcciones precarias. Allí, a pocos metros de la ruta de tierra, una lona de cuatro metros de largo por tres de ancho sirve de base para que las hojas de coca puedan secar.

Nosotros no tenemos carretera y a veces hay que esperar hasta cinco días para sacar arroz, yuca o plátano al mercado del Chapare. Las naranjas se echan a perder. Es la justificación que brinda Marcial Mamani, de la comunidad Icoya (60 kilómetros al norte del ingreso al Parque). 

Fin del camino, a partir de ahí hay que seguir en canoa
Él, como una gran cantidad de colonos que llegaron a la reserva forestal hace más de tres décadas, justifica las plantaciones de coca debido a la falta de condiciones económicas. “La coca da ganancias que ningún otro producto nos da”.

La imagen de las hojas bajo el sol de la mañana se repite en la mayoría las comunidades que atravesó este medio durante su recorrido por el TIPNIS. En Isiboro, Santísima Trinidad, Patiño Norte, 1ro de Mayo, Bolívar, Nueva Aroma, San Juan de Icoya, Paraiso, Moleto e Ichoa se puede ver a la hoja de coca secando en las puertas de las casas, al borde de las carreteras, en patios y también bajo el arco de una cancha de fútbol.

Fructuoso Domínguez, que vive en la región hace más de 23 años, cuenta que la coca llegó a la reserva forestal antes que él y que las autoridades siempre lo supieron. Ahora respetamos el cato, estamos afiliados a las Seis Federaciones del Trópico, explica.

Viajando por la carretera sólo se puede ver a la hoja secar. Las plantaciones están más adentro en el monte o en lugares que nadie visita nunca como la costa del río Ichoa. Pablo Rojas, dirigente de la Subcentral Indígena del TIPNIS, asegura que en las colonias y en territorios indígenas se camufla la coca entre sembradíos de arroz.

Página Siete verificó que los cocales están detrás de casas o en los montes, en zonas de difícil visibilidad y acceso. Los sembradíos están mezclados en parcelas con otros productos como la yuca, el arroz y los árboles de naranja.

Los colonizadores argumentan que no son los únicos responsables y apuntan a uno de los cerros del otro lado del caudal; aseguran que en territorio yuracaré también hay plantaciones de coca.

Para comprobarlo se necesitaría viajar en embarcaciones y avanzar monte adentro durante al menos tres días.

Los cocaleros del Isiboro Sécure dicen que toda su producción sale trimestralmente al mercado de coca legal de Sacaba; sin embargo la hoja que se produce en el otro lado de la línea roja no es considerada legal.

Una tienda en la comunidad Icoya

Hace dos semanas, el viceministro de Defensa Social Felipe Cáceres reconoció que existen cocales en el TIPNIS, sin embargo apuntó que se trata de un fenómeno aislado y se refirió a 160 personas que habría deforestado el parque y sembrado coca en San Gabriel y en las comunidades de Sanandita y Tacopaya.

Incluso el presidente Evo Morales ha advertido que es ilegal el sembradío en los parques nacionales. Las Seis Federaciones negaron tener afiliados que planten coca más allá del polígono 7 del Isiboro Sécure, sin embargo los colonos del lugar aseguran estar afiliados en la central 15 de diciembre.

De acuerdo a las estimaciones, existen alrededor de 20.000 familias asentadas en la parte sur del Isiboro Sécure, la zona colonizada conocida como el polígono 7.

Fotos: Boris Miranda

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