viernes, 10 de septiembre de 2010

Porvenir sacudió la correlación de fuerzas en el país


QUIEBRE. A partir de los hechos violentos del 11 de septiembre de 2008 en Pando, se allanó el camino para la puesta en vigencia de la nueva Constitución y la oposición regional perdió su capacidad de movilización.



El 11 de septiembre de 2008 murieron 13 personas después de un enfrentamiento desigual entre un grupo de cívicos, funcionarios de la Prefectura de Pando y universitarios opositores contra una delegación de campesinos en el que los segundos se llevaron la peor parte. También fue el punto a partir del cual un bloque histórico comenzó a imponer su proyecto político en el país.

Una de las camionetas de los campesinos que quedó hecha mierda en Porvenir.
Foto: Agencia EFE (La Patria la selló por mala onda)

Lo sucedido hace dos años, que fue denominado como la “Masacre de Porvenir”, por la forma en la que fueron asesinados varios campesinos, fracturó definitivamente la alianza regional opositora de lo que fue la “media luna” y abrió las puertas a la puesta en vigencia de la nueva Constitución y la construcción de un nuevo Estado.

Después del enfrentamiento, para reponer el orden en el departamento, el Gobierno dictó estado de sitio con toque de queda por noventa días y militarizó Cobija, Porvenir y Filadelfia.

Cerca a las 18:00 del 12 de septiembre, un avión Hércules de las Fuerzas Armadas aterrizaba en el aeropuerto Aníbal Arab de la capital pandina. En el operativo de militarización murieron dos personas más, las últimas, un religioso evangelista y un uniformado. Nunca se pudo comprobar, pero hay varios testigos que aseguran que esa tarde el fuego lo iniciaron francotiradores. Bajo esta situación de excepción es que el entonces prefecto Leopoldo Fernández fue retirado de su despacho y enviado a La Paz para que guarde detención preventiva. Este operativo fue comandado por el ministro de la Presidencia de aquel entonces, Juan Ramón Quintana, el principal protagonista de las acciones gubernamentales después del enfrentamiento.

Si bien la violencia se había descontrolado en Pando, no era el único departamento en el que se registraron incidentes. Desde el 8 de agosto, la oposición inició una masiva ola de tomas de instituciones en toda la “media luna” e incluso en Sucre.

Arde el aeropuerto Anibal Arab, fue el 12 de septiembre. Un día después del enfrentamiento.
Foto: APG

Cerca a 80 entidades estatales fueron tomadas en cinco regiones diferentes. Sólo después de lo que sucedió en Porvenir los líderes opositores de ese entonces bajaron la belicosidad y comenzaron a hablar de negociar con el Gobierno.

El vicepresidente, Álvaro García Linera, en una entrevista con el semanario Le Monde Diplomatique, afirmó que a partir del 11 de septiembre se lanza la contraofensiva estatal-popular que derrota definitivamente a la oposición.

Ahí se cierra el ciclo de la crisis estatal, de la polarización política y se impondrá la estructura duradera del nuevo Estado”.

El propio Leopoldo Fernández, a finales de 2009, señaló que, como eje de resistencia al proyecto masista, es en ese punto en el que pierden su capacidad organizativa.

El ahora detenido en San Pedro, en una crítica a los otros prefectos opositores, señaló que hasta ese momento tenían “la sartén por el mango”. La ex autoridad pandina criticó el retroceso y abandono de sus ex colegas Mario Cossío, Rubén Costas y Ernesto Suárez.

El Gobierno buscó, además, el respaldo de la comunidad internacional. El 13 de septiembre, en una cumbre de emergencia de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) en Santiago, los mandatarios de Chile, Argentina, Brasil, Venezuela y Ecuador emitieron la Declaración de la Moneda, que apoyaba la postura de Evo Morales y disponía la conformación de una comisión internacional para investigar lo que sucedió en Porvenir, Cobija y Filadelfia.

Defensores de Derechos Humanos, organismos internacionales, movimientos sociales y otros actores comenzaron a reclamar diálogo de partes. La Coordinadora Nacional para el Cambio (Conalcam) inició una marcha con el objetivo de cercar a Santa Cruz hasta que devuelva los predios públicos

Los tres prefectos, después de reunirse con Evo Morales en La Paz, decidieron la devolución de las instituciones estatales e iniciaron los preparativos para iniciar el diálogo sobre tres puntos: la Constitución, las autonomías y la distribución de recursos por el Impuesto Directo a los Hidrocarburos.

Es así que cinco días después de lo sucedido en Porvenir, el 16 de septiembre, arranca el diálogo en Cochabamba entre las regiones y el Gobierno nacional.

La casa de la sobrina de Evo

La “media luna” (reducida porque el mismo día que iniciaban las conversaciones Leopoldo Fernández era recluido en el penal de San Pedro) aceptó negociar el régimen autonómico sobre la base del proyecto constitucional aprobado en Oruro a principios de ese año.

El debate duró hasta los primeros días de octubre y, aunque no hubo firma de acuerdo, el Gobierno incluyó las modificaciones consensuadas en el texto constitucional compatibilizado. Después vendría una segunda y definitiva parte del diálogo, en el Congreso.

Nunca más la oposición recuperó la capacidad de movilización que tuvo entre 2006 y 2008. En su momento de mayor fuerza, la “media luna” tenía vetado el ingreso de Morales a la mitad del país y alistaba un plan para comenzar a operar al margen del Estado a través de sus estatutos autonómicos.

El Gobierno, por su parte, después de poner en vigencia la Carta Magna (7 de febrero de 2009), fue reelegido a finales del año pasado con el 64,2% de los votos a nivel nacional.

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Nota central del suplemento de Página SIETE por los dos años de lo sucedido en Porvenir.

2 comentarios :

  1. Fue una suma de errores opositores, se lanzaron al estrellato (y se estrellaron) con la confianza de tener a las masas como respaldo para al final no saber que hacer con el poder.
    Excelente analisis.

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  2. Y se demostró que ese respaldo no era hacia los actores sino hacia las causas, que fueron bastardeadas.
    Un gran saludo.

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