sábado, 3 de julio de 2010

Yo también metí un gol con la mano o la historia de Luis Bonaparte, Fabiano y Suárez

Hegel dice en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, como si dijéramos, dos veces. Pero se olvidó de agregar: una vez como tragedia y otra vez, como farsa.
Qué pedazo de entrada se mandó Marx en el 18 Brumario de Luis Bonaparte.

Y bueno, sí lo dice Carlitos es para tenerlo en cuenta. El que piensa que Marx no tenía un finísimo sentido literario y estético en sus obras se va de narices con esta apertura.

Luis Bonaparte, digo Fabiano

Las manos en este Mundial son un hit. En el Campeonato del Mundo más latino desde 1930 no podían faltar las avivadas. Ahí les pido no caer en moralismos, está en la sangre. O acaso conocen algún europeo que sea más canchero que un sudaca de barrio, potrero o playa. No pueden, se mueren de ganas pero no les sale. Rooney tiene la actitud pero lo traiciona la flema inglesa, con eso también se nace.

Luis Fabiano, en este caso, viene a ser el Luis Bonaparte de la épica maradoniana, comparten hasta el nombre. El brasileño metió un derechazo después de haber bajado el balón con doble mano para volver a la media cancha a las risitas con el arbitro. Así no vale, hasta para hacer trampa tienes que tener ética y parte de los códigos de la cancha es no transar jamás con el arbitro. Y luego remata la jugada declarando que fue una "mano sagrada de Dios". Qué falta de respeto a si mismo. Es peor que apellidar como Napeleón (Lucho era su sobrino) y querer repetir mal su obra. Hoy Brasil está fuera del Mundial (adeu Dunga) y el tanque del Sevilla fue reemplazado cuando su equipo iba en desventaja.

La Gran Tulio recordarán otros para confirmar otra vez que ésta es la farsa de algo que ya pasó con verdadera gloria.

Y hay un tercer Luis en esta historia. Con la patriada que se mandó Suárez al atajar el balón por lo menos durante una noche será, en Uruguay, un prócer de la talla de Artigas. Aquí Luis III se despachó con una frase de verdad, el héroe de la tarde del viernes dijo "fue la atajada del Mundial", nada más correcto. Era poner la mano o alistar las maletas. Hoy Uruguay está en semifinales después de 40 años. En este caso hay dos precedentes a la gesta. Mario Kempes se mandó una en el Argentina 78 y Maradona le sacó otra a los soviéticos en Italia 90. El primero fue campeón, el segundo perdió en la final. Quisiera decir lo contrario pero aparentemente ni Diego Armando escapa a la sentencia marxista.

Y como siempre hay una versión local y una farsa aún más grande les dejo esta perlita del archivo. YO también hice un gol con la mano y lo tengo relatado por el mismísimo D10S. 2006, creo que en agosto o septiembre, en la horrible canchita que tiene la UMSA.




Publicar un Comentario

No hay comentarios :

Publicar un comentario