lunes, 12 de octubre de 2009

Martín fuiste vos... o Un milagro más de San Palermo


Martín fuiste vos...
El relato es del Pollo Vignolo, Canal 13


¿Quién pensó que, a diez años de esa trilogía de penales errados contra Colombia, iba a tener su definitiva reivindicación en el seleccionado argentino? Solamente él. Es inteligente e intuitivo para ubicarse dentro del área. La pelota siempre lo busca. No le teme al ridículo. Es el mejor cabeceador de los últimos 30 años. Pero el secreto está en su lucha y en su perseverancia. No conozco un futbolista con más amor propio que Martín Palermo. En ese aspecto, es el mejor de todos los tiempos. Lo de anteayer no fue un milagro. Un milagro sería que la selección jugara bien. No hay manera. (...) Cuando Argentina ya había hecho todo lo posible para quedarse fuera de Sudáfrica 2010, sólo una persona creía que todavía había tiempo para cambiar la historia. Y en otro tormentoso sábado de octubre, en esa misma cancha, en ese mismo arco y con un Maradona errático y deambulador; le puso el título a esta historia que viene protagonizando desde hace 12 años: "El hombre que hace llover". Que alguien le avise a Russell Crowe. Dentro de un año le llegará el guión de The Rain Maker. No antes. Martín Palermo aún no terminó de escribir su película.
Juan Pablo Varsky, periodista de Fox Sports y columnista de La Nación


Entonces apareció Palermo, el de los goles de ficción, el que transforma en lógico lo ilógico. Y volvió a hacerlo. (...) La magia del fútbol, y la fantástica locura de Palermo, le ha dado una nueva oportunidad a la selección argentina, parece.
Daniel Arcucci, director del suplemento deportivo de La Nación

El libro ya es enciclopedia. La película tiene más partes que El Padrino. La leyenda se rompe y continúa con más leyenda. La lluvia es una aliada perfecta. El viento arremolina todo, menos esa fortaleza espiritual a prueba de todo. Los rayos parten una noche histórica, otra más en el libro, la película y la leyenda de Martín Palermo.
Martín Eula, periodista de Olé

El señor de los goles imposibles volvió a acudir, puntual, a su cita con la mitología. Su irrenunciable pacto con el gol conmueve. Cuando alguien cree que Martín Palermo ya corrió los límites del asombro hasta un punto sin retorno, él los empuja un poco más. Hace diez años, las torpezas del Titán lo dejaban en evidencia: la selección le quedaba grande. Hoy, la Argentina, un desconcertante equipo del montón en el mapa futbolero, todavía late porque hace tiempo que Palermo decidió reinventarse. Y desde un escenario de fábula es capaz de todo. Sí, de todo, incluso de lo impensado. Este seleccionado es ilógico, absurdo, y Palermo hace años se especializa en desobedecer a un escenario sensato. Algo así como una garantía de salvación cuando se declara la emergencia.
Cristian Grosso, redactor de La Nación

Lo de Palermo es espectacular. Está ahí, donde tiene que estar. Tiene esa virtud de los grandes goleadores de raza que cada vez son menos. No es casualidad que haga goles que quizás otros no pueden hacer. El va en busca de la posibilidad y la pelota va en busca de él. Yo lo tuve que sufrir la semana anterior con Vélez, je...
Ricardo Gareca, DT de Velez

No importan los años ni los partidos. Siempre se ubica en el lugar justo, en el momento indicado. Es su mérito, la medida de su valor futbolístico, más allá del calibre técnico. Esta vez, fue el segundo palo del arco que da a Figueroa Alcorta, mientras el cielo se desplomaba en una tromba de agua, viento y furia, cuando faltaba un minuto de descuento, un minuto que sellaría amarga y empapado un horrible destino. Epico, notable, a ese instante sólo le faltó una cortina wagneriana: la pelota rasante pasando entre innumerables piernas de los defensores peruanos, cruzando el área chica de un extremo a otro, hasta el borde del precipicio, dónde aguardaba el pie izquierdo de Martín Palermo.
Pablo Vignone, periodista de Página/12


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