martes, 30 de septiembre de 2008

De corresponsal en Cobija

En el periódico me tocó cubrir lo de Cobija desde La Paz. Costaba un huevo, no por la distancia o por las fuentes, costaba escribir, costaba saber. El viernes con las últimas denuncias me di cuenta de que, mientras escribía mi nota y los militares retomaban el aeropuerto, estaba temblando.

luego el aeropuerto se volvió un cuartel militar

Martes, a las tres de la tarde llegó el fonazo de la gente del Ministerio de Defensa. ¿Hay avión? Sí, pero el vuelo sale en 45 minutos del TAM, si llega bienvenido.

Tocaba correr porque de los 45 se fueron 30 en resolver tema viáticos, celular, fotógrafo y los valiosos consejos de los compañeros, "cuidate (bueno), si hay balazos pecho a tierra (mmm), no con miss Sirionó (¿?), garotinhas tampoco (¡!), me lo traes brigadeiros (pff)". Así llegue sobre la hora al Hércules que llevaba harina, fiscales, medicamentos, investigadores, fideos, forenses, arroz y una banda de periodistas rumbo a Cobija. ¿Yo? Yo iba a la primera cobertura como enviado especial de mi vida, pensando qué hacer, dónde ir primero, si será así. ¿Habrán sido tan hijos de puta? Sí, sí fueron tan hijos de puta.

Esta es una crónica, una memoria mia, los despachos están al alcance de todos, espero tener el tiempo para sistematizar la información que traje y sacar algo mejor logrado. También me parece honesto confesar que no realizo grandes precisiones de lo sucedido en este texto (por demás largo además), pero alguito dejo en el último párrafo, si eso es lo que te interesa realmente será mejor saltar la lectura hasta allá.

Yo llevaba cuatro días cubriendo Cobija, pero llegar y tenerlo todo ahí, al frente, al lado, es un vuelco. Y no quiero dramatizar en más nada la realidad que te ofrecía Cobija la anterior semana (como si fuera necesario). Llegaba a un aeropuerto militarizado donde me informaron que a las doce es mejor estar en el hotel porque salen las tropas. Era martes a la noche, la mayoría de los comercios y restaurantes no se animaban a abrir aún. Después de un bife con papas y decidimos mandarnos de una con dos amigos fotógrafos a Brasil para comprobar esto de la huida de los cívicos. A Brasilea llegas en cinco minutos desde Cobija pero un militar nos dijo que ya no había paso, faltaba una hora para el toque de queda.

Un día después arrancaron los trabajos de la comisión del Defensor del Pueblo. Albarracín y los otros estaban en la Federación de Campesinos realizando un primer acercamiento a lo sucedido el día once. ¿Los periodistas? Los extranjeros entraban, salían, foteaban, nosotros (los bolis) teníamos prohibido el paso. Tampoco es para dramatizar, les caemos mal, se sienten abandonados. Los medios no representamos y, peor aún, para ellos traicionamos. Aquí ustedes juegan de locales le dije a un amigo del Siete de Argentina. Allá es igual con nosotros me contestó, se ve que nos toca remar de subida.

Visitar Filadelfia era algo que consideraba fundamental. Primero por una lógica necesidad de reconocer los escenarios donde pasó todo, me costaba recrear en la mente una fotografía con tantos elementos. Y segundo porque faltaba recuperar otros testimonios, los que no saben decir los dirigentes y, además, no se sacan por teléfono. Mi primera visita fue con varios periodistas y la delegación de Albarracín, difícil, mucha denuncia, mucho discurso, costaba acercarse a lo sucedido. La segunda vez fue distinto, sin autoridades alrededor y solamente con la compañerita de Asociated Press (así salía más barato el viaje) me pude sentar con la gente, conversar, acercarme. Filadelfia, el municipio colla, se constituyó en el refugio de los grupos de campesinos que eran perseguidos, ahí podían respirar trnaquilidad. Lo malo es que todavía faltaban un montón, en cierto momento la lista de desaparecidos superaba el centenar, más bien bajó siginificativamente en los próximos días.

este negocio (de los más prosperos) pecó por pertenecer a una prima de Evo
le colgaron una bandera masista cuando acabaron con todo

Cobija era una historia distinta. No era el refugio de los cívicos ni de los trabajadores de la prefectura, esos huyeron a Brasilea, era una ciudad que la remaba para volver a respirar normalidad. ¿Qué pasa cuando se extreman/violentan las posiciones en una ciudad donde todos se conocen de memoria? La desconfianza se dispara y me parecía horrible. Horrible se sentía por lo menos, hablabas y te pedían el anonimato, gente que no salía de las casas, mototaxistas que no podían ir a ciertos lugares. La exacerbación de la política conduce a estas fatalidades (otro tema para desarrollar mejor) y en este punto ninguno de los decisores políticos carece de responsabilidad.

el Puente de la amistad que inaugiraron Bolivia, Brasil y Perú
(se suponía que nunca sería militarizado)


Brasilea y Epitazolandia están ahí de Cobija, es cuestión de cruzar un puente y listo. En los últimos días te pedían un documento para ingresar por el exodo masivo de gente que quería evitar que la apresen. Y tienen razón, el fiscal de materia de Pando me confirmó que las órdenes de aprehensión ya están pero que los informes señalan que todos andan por Brasil. Y hay que tener algunos pesos para vivir en la tierra de Romario, así sea en ese pueblito lleno de shoppings y Fanta Uva llamado Brasilea (la cerveza era barata pero era horrible). Esas reuniones de cobijeños en la plaza de Brasilea me daban asco, que manera de hablar mierda, confirmado, somos capísimos parahacernos a los mártires, víctimas de la persecusión. Con todas las letras lo digo, ojalá los devuelvan. Lo único bueno de mis vueltas por allá (aparte de la Fanta Uva) fue que me encontré con CQC, uno de los mejores programas del mundo. No podían creer que alguien los reconocería por allá. Me saqué una foto con el micrófono y todo.

Me volví una semana después, en Hércules sentado sobre mi bolsa con la última banda de periodistas que quedaba (un segundo lote fue enviado este fin de semana por las novedades de la investigación y la llegada de la comisión de UNASUR).

¿Qué conclusiones saco? Que Leopoldo Fernández es un malparido pero son igual de malparidos algunos que lo acusan y que sabían que iba a haber una confrontación. ¿Fue masacre? Claro que fue, por una cuestión de correlación de fuerzas y de preparación estratégica-logística. Eso no quita nada de responsabilidad a los que jalaron las cosas al punto de parar frente a frente a los campesinos con la banda que perpetuó los asesinatos. Quiero que esto se entienda bien, yo le creo a la señora que me dijo que una de las propuestas para el ampliado de Filadelfia era dialogar con Leopoldo sobre la posibilidad de crear una comisión de DDHH, le creo. Pero también le creo al castañero de Puerto Rico que me adelantó que después del ampliado probablemente irían a tomar la prefectura porque los cívicos tomaban instituciones estatales. ¿Se entiende? Movieron los hilos para propiciar un choque en ambos frentes pero no todos estaban en el mismo plan y eso es lo que más jode. Al final de cuentas los ampliados podrán ser todo lo horizontales que uno pueda querer y añorar pero en nuestras culturas autoritarias no dejan de ser espacios disponibles para toda clase de bravuconadas. Todavía no estamos grandes para estos cabildos que, además, incorpora la nueva Constitución. Aquí tienen un ejemplo (en estos años tuvimos varios).

Esto se tiene que aclarar, en ambas direcciones, es lo más preciso que puedo afirmar.

8 comentarios :

  1. Notable crónica...

    Estoy a la espera de las elaboraciones ulteriores.

    Sólo dos consultas:

    1. ¿Qué tal la fanta uva?

    2. ¿CQC de Argentina? ¿Te pusiste los lentes? ¿Dijiste "adelante estudios"?

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  2. Tengo que admitir que a las mismas conclusiones he llegado yo, aquí se está jugando un ajedrez peligroso, lo malo que casi siempre las primeras y más abundantes bajas son siempre las de los peones, de esos a los que manipulas vía comites sindicales, agrarios, partidistas, cívicos, etc. atc.

    Y al igual que tú digo que se debería investigar a ambos lados...

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  3. Gracias Ventarrón por tu honestidad. Finalmente todos, todos sin excepción, han llegado a tus mismas conclusiones. El asunto es puej decirlo, sin miedo a que vengan y tearresten por genocida, por un lado o te acusen de traidor, del otro...

    Saludos AutoSÍmicos!!

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  4. Notable compañero, hay muchos nombres por detrás, muchos nombres.
    Me hizo recuerdo a nuestras cervezas en la avaroa y a esas parrillitas que estaban un sueño.
    Salud-os.

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  5. amigo gracias por despertar reflexión!!
    necesitamos paracialidad hoy más que nunca, porque a Bolivia le urge vivir en PAZ!!
    un abrazote hasta el ventarrón!

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  6. qué denzo man... pucha la verdad de leerlo uno se pone a temblar... mis respetos

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  7. Que pena que solo muestres a los collas muertos, a los negocios de collass muertos y nada de la otra parte de la historia.
    ESta visto que los montoneros alias busca pegas no se cansan, pero la vida da muchas vueltas
    Marisol Lavan

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  8. Ego: Compañero, lamentablemente no pudimos hacer otro texto sobre el tema.

    1. La Fanta Uva es la gloria, aunque se torna empalagosa luego de la quinta lata consecutiva. Volví a Pando unos meses después y volví con otro cargamento.
    2. CQC Argentina, con lentes y todo. No, no dije adelante estudios.

    Gevalher: ¿Estuvo muy peligrosa la cosa verdad? Ojalá no se vuelva a vivir en este año. Lastimosamente todavía no se ha investigado con la rigurosidad del caso, ya viste lo de Unasur.

    Eduardo: Lo bueno es que no tenemos miedo, así siempre avanzamos.

    Marco: Compadre, ¡lo de las parrillitas esas no fue para tanto! La próxima armemos una en mi casa o en la tuya como dios y la reina mandan.

    Ninoska: Un abrazo.

    Azael: Gracias.

    Marisol: ¿Buscapegas? Me ofendes feo, no vale la pena decir más.

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