domingo, 10 de agosto de 2008

Me encantan las elecciones

- ¿En serio?
- Sí, estos días siempre los vivo como fiesta.
- Qué pelotudo

Con las elecciones me pasa algo raro, es difícil de explicar. Es un día donde el esfuerzo de meses se concreta en la participación de la gente. Es un formalismo, sí, pero con facetas impresionantes. Es un procedimiento, ya, bueno, pero no es un procedimiento aburrido, todo lo contrario. Es un símbolo, uno inequívoco de que podemos estar mejor.

Ese día también ganó y con gol a Fillol

Mi jornada arrancó como a las cinco de la mañana. Me alistaba mientras veía el primer tiempo aburridísimo de Argentina - Australia en las Olimpiadas. Riquelme y Agüero en un mismo equipo vale la pena la madrugada ¿Messi? Y bueno, juega bien pero no conmueve. Comenzaba la primera etapa de mi día, acompañando las elecciones por gana y gusto, por pelotudo.

Me trasladé a los recintos del Distrito Electoral 17 para ver como los notarios entregaban el material y se instalaban las mesas. Brava la mano eh, son como quince mesas por notario y tienen que entregarle a los jurados una cantidad importante de cosas.

Con honestidad a las siete y media de la mañana parecía que esas mesas (estaba en el Colegio Aspiazu) no arrancaban a las ocho de la mañana ni con la mano d10s. Un quilombo infernal en la entrega del material y más de un jurado dormilón tenían a mal traer a los pobres funcionarios de la Corte Electoral. Pero arrancaron y arrancaron bien, vota primero el Presidente de mesa, luego el secretario, los vocales, los delegados de partidos y luego el primero de la fila extiende su C.I., firma, le dan su papeleta, ingresa al aula y VOTA. Ya está, más de 90 días de laburo fiero en todo el país para eso, para que un muchacho como yo agarre su papeleta y la marque como le plazca. Ese momento todo empieza a valer la pena.

A esos funcionarios les dedico el post (como si esto tuviera valor), a los que laburan en la calle, coordinando uno por uno cada detalle de la elección en sus distritos durante el día para poder capacitar a los jurados por la noche. Los que menos ganan pero más caminan, los que no tuvieron fines de semana, feriado del 16 de julio o del seis de agosto y que en la noche de San Juan no pudieron tomar ponche porque al día siguiente marcaban a las ocho la llegada. Por este proceso electoral exitoso gracias.

Luego de que se inauguraron las mesas se despertó el estómago violentamente, no había desayunado en la madrugada por… pues porque no me gusta servirme el desayuno. ¿La credencial de prensa que llevaba tenía que servir para algo no? Claro que sí, desayuno de calidad en la Sala de Prensa Internacional en el primer piso del Radisson, todo un fantoche. Mamita! estaba al lado de la de Telesur y una brasileña de la Reo O’Globo para la posteridad. Con la de Telesur fotito y punto, con la garotinha conversé un rato más, ella trabaja en el blog oficial de O’Globo y me comentó sus experiencias al frente del blog de la poderosa Globo. Datos interesantes para socializar en el Bloguivianos a fin de mes. Ahí se acaba la primera etapa del día, arranco la segunda parte de la jornada, son las nueve y cuarto y es hora de inaugurar el reporte con los Ciudad Cuetillo.


Estuvimos noteando en Alto Obrajes, colegio Franco Boliviano, Rene Barrientos, Aspiazu de vuelta, Pabón (donde yo voto) y Bolívar en San Pedro. El Franco es una feria, todo Achumani vota allá. Existe un recinto más que es la Escuela Achumani Norte, donde sólo hay doce mesas, pero todos prefieren votar en el Franco y hacer vida social. Qué manera de haber observadores, encuestadores, OEA’s, MERCOSUR, periodistas extranjeros, perros parecidos a sus dueños y vendedoras de comida. Con los observadores y periodistas no me hago drama, todo bien, que vengan todo lo que quieran. Pero quisiera tener el dato de todos los bolivianos que no votaron por andar de encuestadores “a boca de urna”, son una banda, los de Equipos Mori, Captura Consulting, medios de comunicación o esa juntucha de organizaciones que es Bolivia Transparente. No votan, yo les pregunté a todos, la inmensa mayoría de los que laburan en esa clase de iniciativas no votaron el domingo y mucho menos a los que mandaron a provincias. Y como los medios no se regalan una, cada elección hay más de estos grupos “A boca de urna” en todo el país y consecuentemente más y más gente que no logra votar porque está inscrita en el Parque Riosinho y lo mandaron al Rene Barrientos (no, no se trata de mi).

Con los Cuetillo el reportaje de la puta madre, como de costumbre hicimos estragos con cualquier pauta periodística que pueda existir. Buscamos a Miss Referéndum Revocatorio 2008 y en eso el Franco (Achumani) y el Barrientos (Calacoto) nos defraudaron completamente. Le propusimos la corona a una chapaquita que no encontraba su recinto electoral (nosotros la llevamos a cambio de una nota) y la rechazó tajantemente. Así que desgraciadamente es mi deber informar que el Referéndum Revocatorio 2008 se quedó sin reina señores. En esas vueltas yo aproveché para entrar al colegio Pabón, mesa 1102 y votar, claro que SÍ.

Luego del recorrido por los recintos volví a la Sala de Prensa Internacional con un par de Ciudadanos Cuetillos hambrientos. Tenía que comprobar si el almuerzo resultaba tan bueno como el desayuno. Ahí cayó Exeni, no hubo caso, no pudo huir del irresponsable micrófono corbatero para PC de Ciudad Cuetillo. Al presi de la Corte lo vi tranquilo, lo vi feliz, lo basurearon tanto y él estaba sacando adelante al proceso electoral más traicionado de la democracia presente. Me sentí tentado de invitarlo a que le cante la revancha a todos los hijos de puta pero tampoco lo iba a mandar al frente por la radio, ya era demasiado peligroso para él que acepte hablar con el programa de radio más censurable del dial.

¿El almuerzo? Unas superhamburguesas que cayeron en el momento preciso, si no comía algo ese momento me iba a desmayar. Dos hamburguesas y ocho vasos de Coca Cola después decidimos entrevistar a las chicas de prensa internacional, todo un sacrificio. Luego de eso los últimos mártires cuetillo decidieron retirarse a dormir, molidos porque los saqué de sus casas a las nueve de la madrugada. Eran las tres menos cuarto de la tarde y cerraba la segunda etapa del día, clausurada la etapa cuetillo arrancaba la etapa del periodismo de verdad, ya estaba en camino a la redacción.

En el periódico el primer grupo que se dedicó a crónicas de la votación y todo lo tempranero ya estaba dando los últimos retoques antes de que la edición entera pase a corrección. El segundo equipo (en el que yo estaba) tenía la parte brava, resultados. Una de las empresas “a boca de urna” de las que hablé ya había mandado sus resultados, yo preferí verlo por la tele a las seis de la tarde (como dios y la reina mandan) y crearme un microclima de suspenso. ¿Qué quieren que les diga? Si ya todos me conocen, claro que me alegré pero el festejo tenía que esperar porque ya lo tenía al editor en mi cabeza diciéndome que haga un millón de llamadas por teléfono.

Eso no me gustó, yo quería salir, que frustrante que es sondear por teléfono en un día tan lindo. Por eso salí como loco cuando me dijeron que vaya a la Sala de Prensa para informar sobre el avance de los resultados. Pero pasó que mientras yo iba, Exeni en conferencia de prensa indicaba que no entregarían resultados de nada. El radiotaxi me preguntó si me devolvía al periódico pero yo le dije que mejor voy un rato al Radisson, haber si consigo algo, una cena por lo menos. Cinco pizzetas y dos coca colas después todo el mundo se iba de la Sala de Prensa, ya no había nada que esperar ahí. Le saqué otra entrevista a Exeni pero esta ya era, digamos, en serio. Si quieren la pueden escuchar acá, al final de este post, es bien cortita.

Luego de vuelta a la redacción para seguir machacando con el teléfono y la grabadora. Así pasaron las horas, un par de cositas que escribir, corregir algo más y listo. Ya eran las doce y cuarto del lunes 11 de agosto y podía retirarme “a descansar”. Ni en pedo, el día merecía despedirse celebrando y así de paso completaba las veinticuatro horas despierto convenciéndome que con 24 años sigo teniendo quince. Al chofer del periódico le dije que encare para el mercado Rodríguez. Nos perdimos, no había un alma por ahí y no dábamos con la Riobamba y Jáuregui, llegamos de milagro. Me despedí de los muchachos del periódico y se clausuraba la tercera etapa del día, era la una y arrancaba la cuarta y última etapa, desacatando el auto de buen gobierno.

Un ron y cuatro vinos después (el último creo que era marca Hipermaxi!) finalmente comenzaba el retorno a casa, aprovechamos para cerrar la nota de Ciudad Cuetillo señalando que somos el último medio de comunicación del mundo en el país en clausurar oficialmente la cobertura del Referéndum Revocatorio de Mandato Popular 2008, yeah.

A mi casa llegaba fundido pero feliz. Porque el día había sido lo que yo quise, una fiesta de 24 horas. Fundido porque cumplí con todos los compromisos que armé para ese día y los cumplí bien, feliz por mi y por todos. Porque salió bien, porque este país se puede ir al infierno pero va a decidir previamente, de manera transparente, que quiere encarar para allá abajo. Además, ¿quién dijo que el infierno está peor que el cielo?

Es para vos, malaleche, oportunista, irresponsable que vive de la desinformación. No pudieron, no podrán.


Mini entrevista al presi de la CNE

(((que post más largo, al que lo lea completo le invito una chela en Bloguivianos a fin de mes)))

4 comentarios :

  1. Será mano a mano con la chela en Bloguivianos, dado que este comentario va a ser largo, también.

    ¿Qué te puedo decir? Vos sos mi informante directo de los avatares electorales, este llegar al referéndum lo he vivido, a la distancia, gracias a vos, desde lo ciudadano, desde la institucionalidad, desde los medios...todas las lecturas, TODAS (chismes incluídos).

    Esa gentecita pelotuda que adora levantarse a las 5 de la mañana (habiéndose dormido 2 horas antes) y, además, !lo hace feliz! en domingo electoral, somos causa perdida.¿Ya, para qué? con nosotros no se puede.

    Mis situaciones eran tristes tenía que hacer lo mismo que relatas pero con tacos! la pinche formalidad de la inauguración...de los desayunos de las salas de prensa no he sabido, quizás más adelante (ya que los medios andan tentando entrar a enseñarles a hacer comunicación, pero desde otra vereda muy distinta) pero del infaltable api con llaucha de la CNE, en el frío de las 7 de la matina, de ese sí sé muy bien. Igual uno no desayuna, corre nomás a apresurarle pasos al sol para que se abran las urnas. A ver la primera mesa de votación y batallar contras los medios mala leche, pero te lo digo, es algo así como un karma electoral, en la mesa en que vota el presidente siempre, siempre va a haber un inconveniente, sino no es jornada electoral, já!

    Aparte, esa emoción de ser tan pero tan pelotudo de no sólo vararte ahí para esperar a que vean tu credencial y te pidan ayuda; sino de ir mesa por mesa y hablar uno a uno con la gente de la fila, para terminar viendo que los problemas de padrón ocurren desde que, al menos yo, he visto estas elecciones como actor (¿actriz?) es decir el 2004. Y, encima, terminar llamando (con tu propio crédito) para que consulten en oficinas sobre la inscripción de alguien y cuando todo está saturado terminar caminando !con tacos! de un colegio a otro para solucionar el problema de un sólo ciudadano, que al final te dice !eso es trabajar para la ciudadanía! ya estás, ya lo hiciste, todo valió la pena.

    Somos una legión de pelotudos, no hay duda.

    O terminar prestando el auto, para acercar a alguien que difícilmente se mueve a su recinto (uno no puede consigo mismo). O, por último, terminar haciendo escándalo para que bajen una ánfora para algún discapacitado abajo. Reconocer todas las mesas al principio para orientar en los perdidos, al menos en 3 colegio diferentes en una jornada, volver a las oficinas para recoger algún material olvidado. Devolverse a las salas de prensa para ver que todo esté en orden, definitivamente todo está en la calle, definitivamente somos unos pelotudos.

    Acá no se me ha quitado la pelotudez, me dormí a las 5 de la mañana, terminando de leer los periódicos y empecé a las 7 y 30, con un café en la mano. Acá mi cuartito parecía sala de prensa, pasé todo el día al teléfono y al chat con mis informantes. Habré estado sola y lejos, pero mis domingos electorales no me los quita nadie (apenas pude almorzar a las 5 por que igual estaba ocupada, já!)

    Bien lindo me he vivido tu post, me queda un poco de antojo de la dieta de un actor de a pie de los eventos electorales: quiero sanwich de chorizo. Ni modo. Y, además, quiero (yo sé que vos quieres lo mismo) no dejar de ser actor en estos eventos, ya lo dijimos alguna vez: "quedarse en casa un domingo de elecciones, no es opción" y es claro...pues, aún, creo, y firmemente, que la democracia necesita pelotudos, como nosotros.

    Un abrazo desde nuestro cómplice idioma electoral!

    Pd. Yo sabía que los Cuetillo iban a ser la vanguardia en periodismo ciudadano!

    Pd2. Ese XNE da entrevistas a cualquiera, jé!

    ResponderEliminar
  2. me debes una chela... lei todo el "post".

    Bienavneturados los que gozan de internet en casa u oficina... eso conspiro contra nuestra experiencia de periodismo ciudadano, por lo menos en El Alto.

    saludos

    ResponderEliminar
  3. Boris, me salgo de tema un ratito, pero es que te dejé alguito en mi blog, haber si te interesa seguirlo, un abrazote!

    ResponderEliminar
  4. Bueno, responder es respondiendo, no hay de otra y empezamos por acá. Aunque ya todo está fuera de contexto y no es lo que era, está bueno dar una releida a las cosas que pasaban allá lejossss, en agosto del 2008, jeje.

    VeroVero: Fue lindo día ese 10 de agosto, no hizo el frío de las anteriores madrugadas (al igual que tampoco lo hizo el 25). Ché, ¿estuvo peor lo del 25 no? Esta vez ni siquiera se abrió el Aspiazu y se fueron a ese colegio perdido donde, a la hora que votó el vice, no se podía ni caminar.
    Seguimos siendo protagonistas.

    Mario: Mucho mejor en este último ¿verdad? ¿Leíste que salió una notita al respecto en un medio norteamericano?

    Nino: Lo debo por ahora. Cuando pase toda mi música a la nueva máquina agarro un café y me pongo a contarte una historia.

    ResponderEliminar