martes, 20 de mayo de 2008

Revocatorio ¿de qué?

Cuanta brecha abierta pero no salimos. Todo ese camino andado y sin embargo ningún frente es capaz de doblegar al otro. Tantos goles marcados y no podemos salir del empate fatal casi sobre la hora. ¿Parece que no avanzamos verdad? Y la pinturita se completa con este revocatorio que algunos quieren abrazar creyendo resetear al campo político. ¿Podrá volver todo a foja cero? A varios viejos políticos los leo masticando bronca porque no pueden comerse el sapo que les regaló Podemos en su afán de reposicionarse. A algunos jóvenes, mayores que yo, los escucho soñando con que la pesadilla de la irrupción popular puede terminar el 10 de agosto. También están los del cantito “que se vayan todos, que no quede uno solo”. ¿El borrón será posible? A estas alturas ni el conservador más optimista debería ser capaz de creer en el retorno de los noventas.











ya no es lo mismo, ni en mi calle

Creo que hay un error de lectura fundamental a la hora de construir nuestro futuro y que debemos superar antes de tomar mayores posiciones respecto al revocatorio. En primer lugar a los nostálgicos de la vieja escuela partidocrática habría que decirles que no. Que no va a pasar, que no va a volver Revollo a rematarlo todo ni tampoco los Manfred van a poder vender sus votos a cada gobierno por un par de ministerios. Se morirán de tristeza pero ya fue. Y esto que yo afirmo no lo hago como si fuera una verdad absoluta ni mucho menos, lo hago con la convicción militante de alguien que se va a jugar entero para que no pase. Porque así como señalo una lectura errónea de los viejos del frente también entiendo que hay un peligro importante para los que creemos en el cambio.

Estamos muy sumergidos dentro de la cotidianidad marcada por los vaivenes del gobierno y sus pugnas particulares. Es peligroso esto, peligroso en serio porque se han debilitado las autonomías (otras) que han posibilitado el momento que se vive. El camino andado, del que hablaba más arriba, no se pasó de la mano del MAS, aunque ahora pareciese que así fue. Y es justamente todo ese camino, toda esa acumulación y rescate de los últimos años lo que debemos defender; eso está mucho más allá del gobierno. La gestión no es capaz nunca de suprimir a la política, pero si nos creemos ese cuento y perdemos (sí, podemos perder) volverán los fantasmas de un país fatal, culpable de ser (los noventas, entre otros momentos). Lo logrado va mucho más allá de aquellos que se sientan en Plaza Murillo, nuestra participación ha logrado esto y hay que estar orgullosos. Si tenemos eso claro ningún revocatorio del mundo tendría la capacidad de dar marcha atrás a lo conseguido.

Nos vemos en las urnas el 10, desde el primer minuto ya sabía por donde van mis votos (fácil de imaginar ¿no?).

y dale, ahí nos vemos

3 comentarios :

  1. Extrañado compañero: Cómo siempre, lúcido, fresco y preciso tu post. Una linda (y seguro novedosa) forma de afrontar lo que se nos avecina. DEFINITIVAMENTE y acá somos intransigentes, defendemos nuestro proceso por sobre todo (más allá de la Asamblea, más allá de Evo) y eso, querido, no tiene retro pero de ninguna forma. Gracias por los lentes de realidad que me prestas, refresca totalmente el nuestro (nuestro norte que es el sur, jé).

    ¿Habrá quién dude su voto, al menos en la blogósfera? Yo creo que si y ese va a ser terreno fértil para la guerra mediática-simbólica que se nos viene. Yo, como imaginarán, imaginarás, ya tengo decidido mi voto. El cambio está ocurriendo (y no hablo de los votos).

    Abrazo!

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  2. La lectura de lo que sucede ahora y lo que podría suceder en el caso de aceptar que semejantes individuos vuelvan al poder me hace erizar la piel...

    Concuerdo completamente contigo, el cambio no es que la figura Evo esté arriba, pues el cambio va más allá de lo que los medios de prensa muestran, esto ya se vino formando justamente a partir de aquellos que tuvieron la oportunidad de hacer algo y solo optaron por su posición personal.

    Mi voto también está claro, pues es consecuente con lo que creo debe continuar.

    Un abrazo...

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  3. Vero: Cómo que perdí la frescura estas semanas no? Está duro afrontar una avalancha de escenarios y cada vez más difícil aceptar que por más hígado que le metamos estamos más cerca de ser analistas que de ser activistas. Con esto respondo a la pregunta que me hiciste en la Concienciobediencia, no posteaba porque estaba desarmado, estoy desarmado y es feo.
    Haremos algo amiga, lo nuestro es reinventar y rescatar prácticas, ese es nuestro terreno fértil. Toca pensar.
    Otro abrazo
    PD. Nos vemos mañana

    Ceci: A mi no se me eriza la piel, se me nubla la vista, se me cae el animo que no tienes idea.
    El tema pasa por la apropiación que tenemos del proceso. Yo no laburo en el gobierno ni mucho menos pero como digo allá arriba, "debemos estar orgullosos", porque fuimos nosotros, nosotros lo hicimos, no con votos sino con todo lo que nos jugamos. Nosotros tenemos también la oportunidad de hacer algo, es una urgencia que no deja de atormentarme, una urgencia que me saco de quicio después del 24 de mayo en sucre. Quiero jugarme a que mi "posición personal" comulgue con otras, con varias, con todas.
    Abrazo para allá...
    PD. Perdón por fallarles al Encuentro en lo de Vania, si se distribuyen tareas anótenme.

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