jueves, 10 de abril de 2008

Para los del frente

Y bueno, algo hay que decir desde este lado porque cien años son historia inexpugnable. Algo hay que decir porque este cumpleaños no nos es enteramente ajeno además. Es la fiesta del rival, al que le dedicamos todas las victorias y el que nos canta todos los tropiezos. Hay mucho camino, mucho cruce y muchas cruces compartidas entre los dos. Y no esta mal, una vez cada cien años, reconocerles que el gusto es nuestro.


Tengo que confesar que soy incapaz de odiarlos. Aunque nos saquen de una Sudamericana o nos roben algún jugador no he logrado acumular el resentimiento necesario para desearles todas las desgracias del universo, como sí se las deseo a River o al Real Madrid. Con el Tigre es distinto, tal vez porque los tengo de vecinos, de socios, de hermanos y así. Aunque en el partido estés en el tablón del frente, yo soy igual que vos, canta el gran Copani –gallina declarado –y tiene tanta razón en apuntar comuniones. La misma luz, el mismo barro en las rodillas, las mismas pesadillas, igual que vos.

Nunca me voy a olvidar de mi primera visita a nuestro querido Siles, algo que también compartimos, nuestro templo dominguero. Los vi a ustedes contra nosotros en mi primer partido desde la grada. Roja al Chocolatín Castillo, acostumbrado al voltaje y lenguaje del fútbol argentino, y 2 a 1 para nosotros. Ahí arrancó para mí esta larga historia a compartir y que deseo nos dure bicentenarios y tricentenarios si se puede. Otra memorable fue la Libertadores que compartimos cuando nuestras goleadas a los venezolanos eran lo más normal del mundo. Ahí los verdugos suyos fuimos nosotros, aunque una década después su vendetta fue en la Sudamericana. Y debo admitir que ese gol de Cristaldo en Quito, en la goleada a la Liga, lo celebré. No había como evitarlo, ante alegría tan añorada como insólita no podía hacer otra cosa que alegrarme.

Y ahora pasa lo mismo. Al ver la voluntad de los muchachos que organizaron su celebración, tan humilde como impresionante, por su centenario. Rescatando al equipo y sus colores de la enajenación y devolviéndolo a las familias, a lo más fundamental del fútbol que son los hinchas. Yo me muero con mi camiseta celeste y aunque me traten de traidor no podía callar deshonestamente ante un acto que le hace bien a todo el fútbol. El Tigre nos hace falta como nosotros a ellos. Para que nuestro fútbol, traicionado y abandonado, conserve lo que no te puede quitar nadie, nuestro natural apasionado. Cierra Copani, con más coincidencias: los mismos sueños de creer que nuestros hijos, serán un día dueños de un país mejor, como el que vi o por lo menos parecido al que viviste vos. Va para todos, estamos a tiempo.

Esta es la canción de Copani en un video que hizo un completo desconocido, igual que vos, digo yo.


4 comentarios :

  1. pero que no se haga costumbre.... jajajaja

    saludos a ellos...

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  2. Navegando por los mares de lo desconocido vengo a parar un cacho aqui, y pues el sentimiento que describes es el mismo, felicidades a los de la Sur.
    Y esta bueno el blog, felicidades tambien

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  3. utópico: Una vez cada cien años nada más, lo juro.

    Daniel: Gracias por darte una vuelta por este blog. Navega por acá más seguido. Y si, felicidades a la Sur nomás.

    Akinogal: Of course not.

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