lunes, 31 de marzo de 2008

Legalidad Ilegítima

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Oscar Vega: ¿Qué sucede en el tránsito de la legitimidad a la legalidad que, por ejemplo, hoy conmociona a Bolivia?

Enrique Dussel: El debate de la legitimidad no sólo se desarrolla en Bolivia, es parte de los procesos de toda Latinoamérica, porque se ha pasado de la legitimidad vigente de un Estado de derecho criollo cuasi liberal. Hay una toma de conciencia de los pueblos que se han dado cuenta de que han sido excluidos. Hay que tomar en cuenta la diferencia entre la legalidad del Estado de derecho inexistente, es decir han declarado a la legalidad ilegítima. En el fondo lo que piden es una nueva legitimidad. Por eso lo que hay ahora es la crítica desde la legitimidad popular que pone en cuestión a la legitimidad vigente. Se han dado cuenta de que es necesaria una nueva Constitución, un nuevo sistema de legalidad que se apoye en la legitimidad y que vaya a traer un Estado de derecho que nunca hubo, para Bolivia es la revolución democrática cultural.
Extraido de, CAFÉ PARA DOS: Enrique Dussel "Los pueblos han declarado a la legalidad ilegítima", en El Semanario periódico gratuito nacional, Nº 11, 23 de marzo del 2008, p. 9. La Paz, Bolivia

La legitimidad tiene dimensiones que van más allá de las relativas al Estado de derecho, competencias regionales o capacidad económica. Digamos que pasa por una cuestión más corporal. A partir de ahí propongo un ejercicio, con honestidad, saliendo de las críticas unilaterales que ahuyentan el reconocimiento mutuo.

¿En qué procesos reconocemos legitimidad? ¿En qué puntos se unifican voluntades dispuestas a participar? Yo siento que pasa mucho por las voluntades esto. Por el desenvolvimiento de esa legitimidad popular de la que habla Dussel, que busca desarticular a la otra más excluyente. El problema es que juegan otros elementos que distorsionan estos procesos, que amenazan estos procesos. La fatídica fecha del 4 de mayo por ejemplo. Para mi es un golpe a las autonomías, un golpe del statu quo. ¿O no?

3 comentarios :

  1. Yo creo que Dussel está completamente en lo cierto, pero lastimosamente, los actores políticos manipulan cosas, y ciertos intereses aparecen, o se pierden, o se camuflan… ¿que pasara? El cambio. El cambio, es inevitable, y ya está ocurriendo.
    Saludos!!

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  2. Compañero: Qué gran lectura la de Dussel (y te lo digo literalmente, insisto en que me gusta más leerlo que escucharlo, jé!).

    Hay que posibilitar el tránsito de las legitimidades, por ejemplo, aquellas que demandan Constituyente en concentraciones, así como las que demandan autonomías en cabildos.

    Digamos que la consigna podría ser: Otra Legitimidad es Posible (y, con ello, otros parámetros de legalidad).

    Y sería un lindo ejercicio democrático que podría beneficiar a ambos procesos: al autonómico y al constituyente.

    Pero aquello es demasiada ingeniería democrática, ahora estamos más preocupados en salvarla en sus más primarias condiciones de existencia. Y así nomás es. Triste


    La respuesta a tu pregunta: Si, obvio.

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  3. utópico: El cambio va de la mano en dos trenes. Por eso le resto importancia a la legalidad, va con la gente el cambio. ¿Qué pasará? Todo se puede poner cuesta arriba el 4M, vos lo dices, hay manoseo, hay robo.

    VeroV: Mirá que está bueno escucharlo a Dussel, más distendido, jodón y agrandado como sabe ser.

    Otra legitimidad es posible y se la gana remando. El tema ahora es que como el juego de los actores lo ha tornado todo tan difuso necesitamos que las reivindicaciones se resignifiquen o que los protagonistas se renueven. En fin, esto es como las tapitas de pepsi, sigamos participando.

    Con la ingeniería, así sea democrátrica, nunca me vas a ver lidiar. Alegrate nomás.

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