martes, 11 de marzo de 2008

Contra el desencanto político

¿Estamos en el horno? No creo pero casi, porque elementos no faltan ¿Usted vio? No faltan los inteligentes que quieren terminar de reventarlo todo pensando que así se van a librar de todo este cuento. Esos que inventan depuraciones, que creen ver paramilitares, los apologistas de la inflación, los que quieren vender su estampa de mártires, en fin, los que viven gracias al miedo y al olvido. Yo me los encuentro todo el tiempo, que mala suerte tengo. Y ahora, tristemente, he comenzado a encontrarme con otrora entusiastas atropellados por las circunstancias. Estar decepcionado, por no decir arrepentido, parece estar de moda. ¿Ahora defendemos una democracia en la que siempre ganan las élites? ¿Hasta ahí nomás llegan nuestras comuniones? Los errores del gobierno pueden ser todo lo que quieran, eso no puede determinar de ninguna manera que nosotros renunciemos a nuestras convicciones más vitales.

Temo mucho que la intensidad de los últimos acontecimientos ha condicionado sobremanera nuestro creer y entender. Por eso siento que vemos esta oleada de decepcionados. ¡Por supuesto que es difícil jugarse en un proceso donde todo se da tan vertiginosamente! También, si en la escuelita te mandan a creer que la democracia es un proceso formal donde vas a votar con la misma papeleta con la que votan los perdedores de todo por los ganadores de siempre. Entonces claro, uno se asusta cuando ve los excesos actuales, mira la tele y se escandaliza, y luego todos acabamos clamando pasado. Y vuelan gritos al cielo además, por unas cuantas filas, escasez, UDP, ¡UDP!, ¡qué tenemos en la cabeza! No podemos regalarnos al jueguito del fatalismo tan fácilmente. Pero claro, con la escasez más cotidiana, más íntima y devastadora no nos metemos, a esa la toleramos porque no nos toca. En esa no hay filas porque todos saben que el mercado no te regala ni diez centavos por hacer filas. Es difícil, es difícil seguir creyendo cuando te llegan señales devastadoras de todos los frentes, pero toca seguir, toca participar. Insisto, se llegó hasta acá por necesidades que van más allá de legalidades, períodos gubernamentales o representantes.

Toca participar por eso justamente, del proceso de cambio deviene Evo y su equipo, no al revés. Nuestro pacto faculta a nuestros representantes sin embargo de ninguna manera nos priva de participar del juego. No podemos resignar la esperanza y trayectoria de casi veinte años al actuar de un gobierno que es sólo eso, un gobierno, con todos sus defectos y virtudes. No puede fallarnos la memoria de casi veinte años de esfuerzos por algo muy concreto, lograr reconocernos todos en el acuerdo máximo que puede lograr un país. Resignando tanta historia al gobierno entiendo perfectamente la multiplicación de arrepentidos. Si lo único que logramos reconocer entre nosotros es nuestra plena mediatización por el campo político los desencantos no van a parar. Y el massmedia está haciendo todos los esfuerzos para que eso pase.

river, decepción tras decepción

Es difícil creer y seguir ante tanto vértigo, si. Luchamos contra nosotros mismos en este proceso, también. Tenemos un complejo que se alimenta de sembrar desinformación, miedo y olvido, no podía ser de otra manera. El sistema político, más allá de los protagonistas, se exhibe terriblemente excluyente en términos de participación, desgraciadamente si. Y es por esos elementos y muy a pesar de los mismos que las voces ciudadanas adquieren valor. Contra el desencanto político es imprescindible la participación ciudadana. ¿Quién dijo que todo está perdido? Nada que ver.

4 comentarios :

  1. Contra el desencanto político aplíquese una buena porción de sensatez agréguese una pizca de esperanza y una cucharadita de memoria.

    Es bien reconfortante verte Boris, siempre sacamos un poquito de esperanza y proyectos entre las cervezas. !Eso es creer en lo que hacemos! Qué bien reencontrarte, era inevitable, siendo que recorremos el mismo camino desde siempre.

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  2. Amiga, claro que es así, creemos y creamos, con o sin cervezas sobre la marcha (mejor con). Esta claro que este post salió de la charla que tuvimos el lunes en el Etno, semanita complicada la anterior. Andaba muy apesadumbrado, soltar carajazos sacrificando equilibrio era necesario. Ahora ya voy mejor, hasta me animé a bromear en tu blog, sacrificando prestigio, yaaaaaa.
    Nos vemos mañana de vuelta en el Etno, para seguir encarando esta aventura que sabemos que se arma en la marcha misma. Un abrazo

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  3. Boris, que hermosas tus palabras. Nuestras convicciones van mas halla de un gobierno, eso es verdad.
    Te abrazo.

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  4. anónimo,
    Un abrazo gigante, anónimo pero sincero, por este comentario, el siguiente y todos los que vendrán. Te cuento que en Twitter puse algo sobre tu comentario, sobre lo bien que me hizo.

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